El Chemex, un método de preparación de café excelente y elegante

El Chemex es un método para preparar café elegante, bien diseñado y produce tazas cristalinas, limpias, con poco cuerpo pero con aromas y sabores incomparables.

Desde que vi por primera vez un Chemex quedé enamorado de sus formas, sus curvas y el sabio diseño en vidrio, madera y cuero.

Como se puede uno imaginar al verlo, es uno de esos métodos que surgieron de inventores provenientes de la industria química.

Su inventor, el alemán Peter Schlumbohm lo patentó en 1939 luego de crearlo basado en un embudo de laboratorio y un matriz de Erlenmeyer. Luego de unir en unos esos dos elementos, lo pulió, creando una hendidura para que el café “respirara” mientras se filtra y agregando el asa de madera dividida en dos elementos amarrados con una tira de cuero, para evitar que el usuario se queme con la bebida caliente.

La belleza de las líneas tuvieron una fuerte influencia de la escuela alemana de diseño Bauhaus, que por aquellos años adquiría una gran influencia en el diseño mundial.

Con el resultado final no es de extrañar que piezas de Chemex se expongan en museos de la importancia del Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo Smithsoniano como muestra de arte en el diseño.

Para la preparación se utiliza un filtro peculiar, el 101, pieza mediana de papel que se dobla dos veces hasta obtener un cuadrado de cuatro hojas, mismas que se separa en dos lados, uno de tres hojas y otro de una.

La parte que tiene tres hojas se deberá poner encina de la hendidura que tiene la boca del Chemex. Como siempre que se usa filtro de papel se recomienda enjuagarlo con agua caliente, acción que precalienta también el vaso donde se recibirá la bebida. Esa agua se desecha.

Enseguida se pone el café molido medio. Puedes empezar con una cantidad equivalente a una relación de 1:10, es decir por cada gramo de café diez mililitros de agua.

Puedes empezar usando agua a una temperatura de entre 85 y 95 grados centígrados.

Primero se vierte un poco de agua sobre el café para hacer una preinfusión y enseguida se pone el resto del agua en un lapso de entre tres y cinco minutos.

Como en otros métodos mi sugerencia es que partas de esta recomendación pero que experimentes con diferentes variables de grosor del grano, la temperatura del agua y el tiempo de su vertido en el filtro.

Si aún no lo has probado, te recomiendo que vayas a una buena barra de café de especialidad y pidas que te preparen uno para que pruebes las virtudes del café que de él se extrae.

Si te gusta lo ideal es que como buen aficionado tengas el tuyo para disfrutarlo solo o en compañía.

Sin duda uno de los grandes métodos que, por fortuna, cada vez se conoce más en el mundo.

Pues por hoy aquí le dejo, espero que te haya sido útil e interesante este contenido.

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Cuál es la temperatura adecuada para preparar un buen café

Hay una idea popular que señala que el café entre más caliente es mejor. Frases como la que dice que debe ser “negro como la noche, caliente como el infierno y fuerte como el amor” difunden una y otra vez esta idea.

Conocer los efectos que el agua tiene sobre el café molido nos ayuda a entender el equilibrio que debemos cuidar entre temperatura y tiempo de contacto de ambos elementos.

Debemos considerar en primer lugar que el grano tostado es poroso y que el agua va infiltrando esos granos molidos y va disolviendo y extrayendo los elementos que guarda el café después del tueste.

Cuando el agua entra en contacto con los granos molidos extrae los diferentes componentes del café en diferentes momentos: primero empezará extrayendo la cafeína, luego los aceites que le dan esas notas cítricas y frutales, enseguida el dulzor y finalmente los elementos amargos.

Otro punto a considerar es el nivel de molido de los granos: a más fino menos tiempo deberán estar en contacto café y agua, a mayor grosor más tiempo de exposición. Por eso el café espresso, que se prepara con granos molidos finamente sólo dura unos segundos en la extracción, mientras métodos, como la prensa francesa, que utiliza un molido más grueso, requieren más tiempo de contacto.

De la misma manera, entre más caliente esté el agua menos tiempo debe estar en contacto con el café. Recordemos que el agua caliente tiene una capacidad de disolver sustancias más pronto que el agua fría. Por lo contrario, la preparación de café en frío o Cold brew, que se hace con agua bien fría y un molido más grueso, requiere de muchas horas para su extracción.

Con todo lo anterior queda claro que una buena taza de café, dependiendo del método que se use, requiere de un adecuado equilibrio de diferentes elementos: cantidad de café, nivel de molido del mismo, cantidad de agua, su temperatura y el tiempo de extracción.

Teniendo estos elementos en cuenta, tanto el barista profesional como el aficionado al buen café pueden buscar el mejor equilibrio para cada uno de los granos. Por supuesto la recomendación es comprar buenos cafés de especialidad para obtener las mejores tazas.

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