Prensa francesa, la historia de esta gran cafetera

La prensa francesa, también conocida como cafetera de émbolo, pote de émbolo o simplemente cafetière, es un gran método de preparación de café.

Por las mañanas crea una atmósfera propicia para iniciar con el pie derecho una jornada. Y durante todo el día nos permite tener momentos íntimos extraordinarios para leer, charlar y para compartir.

La prensa francesa pertenece a los métodos de extracción conocidos como de inmersión, porque el café está en contacto con el agua antes de ser filtrado, y genera cafés con buen cuerpo, aromas claros y sabor intenso.

Como todos los buenos inventos del mundo, está marcada por cierta controversia: franceses e italianos se disputan el derecho de llamarse sus inventores, pero tanto por el nombre como por las fechas de las patentes todo se inclina a aceptar que es una aportación francesa, aunque en su perfeccionamiento muchos países han contribuido y siguen contribuyendo.

Entre las historias que se cuentan sobre la prensa francesa la idea original se le adjudica a un hombre que para no soportar a su difícil esposa acostumbraba pasar en el campo la mayor parte de su día. Por supuesto cargaba con grano molido, olla y taza para beber su merecido café.

En 1850 ese francés usó una malla de alambre que compró a un comerciante ambulante, misma que puso encima de su olla de café y la presionó hacia abajo para filtrar el grano molido que flotaba sobre el agua. Ahí nació la idea, pero faltarían otros dos franceses que le dieran mejor forma.

Se atribuye a los franceses Mayer y Delforge el primer diseño avanzado de este tipo de cafeteras, de acuerdo a su patente registrada en 1852.

En Italia aparecen el primer registro de patente de prensa francesa hasta 1928, la de Attilio Calimani y Giulio Moneta.

Sería otro italiano, Faliero Bondanini, el que daría el siguiente gran avance en el diseño de este método de extracción del café con su diseño patentado en 1958. Su prensa sin embargo fue producida y comercializada por la empresa francesa Martin SA bajo el nombre de Chambord, marca que hoy pertenece a la danesa Bodum, la que popularizó la prensa francesa en el mundo.

Lo mismo sucedería con la marca y patente de otro popular modelo desde la década de 1960, La Cafetière, que también fue adquirida por Budum en 1991.

Actualmente existen prensas francesas de diversas marcas y de diferentes materiales: de vidrio, plástico, acero inoxidable y cerámica y la investigación para mejorar su diseño no se ha detenido.

Para la preparación de un buen café en una prensa francesa se recomienda usar un molido más grueso que el usado para las cafeteras de filtro de papel o malla en las que se hace el cotidiano café americano, encontrar el balance adecuado entre cantidades de café y agua (se recomienda iniciar con 15 gr por cada 250 ml de agua) y el tiempo de contacto del café en el agua antes de filtrarlo (de 2 a 5 minutos dependiendo del grosor de la molienda), hasta encontrar el que agrade al gusto personal.

Por supuesto se recomienda elegir buenos cafés de especialidad para obtener una bebida de calidad.

¡Sin duda un método que no puede faltar en el patrimonio de un buen aficionado al  buen café!

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Nos leemos pronto.

Cápsulas de café: comodidad contra calidad

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Las cápsulas de café se han convertido en un producto omnipresente pero, como muchos de los productos que se vuelven populares, no necesariamente son una opción de calidad a la hora de prepararnos una buena bebida.

El café preparado con cápsulas nos genera tazas rápidas y de fácil elaboración, hasta ahí. Veamos algunos inconvenientes que podemos encontrar en este sistema de preparación de café:

1. La calidad del grano. Los productores de cápsulas de café son los principales compradores de cafés de la especie robusta, la de menos calidad en el mercado, y por supuesto los utilizan en la elaboración de las mismas.

Un indicio importante de lo anterior es la cantidad de espuma o crema que se obtienen en los cafés de cápsula: como se sabe los cafés de la especie robusta generan más espuma, engañando a quienes creen que eso es sinónimo de calidad.

Tal vez esa sea una de las razones por las que muchos de los cafés de cápsula vienen saborizados, porque es una manera de disfrazar el mal sabor de los robustas.

2. Frescura. Como lo hemos comentado ya en este blog, el tiempo que pasa entre el momento en el que el café es tostado y se consume juega en contra de la calidad del mismo. A más tiempo menos aroma y menos sabor.

A pesar de que los cafés molidos que vienen dentro de las cápsulas se encuentran en ambiente cerrado, el tiempo no se detiene, por lo que difícilmente encontraremos cafés encapsulados que se encuentren en un periodo aceptable para garantizar sus mejores propiedades.

3. Aroma y sabor. Basta con hacer esta comparación para darnos cuenta clara de lo que compramos cuando adquirimos cafés encapsulados: abrir un cápsula sin usar y oler su contenido con atención y comparar su olor con el de un café tostado y molido recientemente. ¡La diferencia es enorme!

Hacer la misma comparación con un café ya preparado con cápsula y con café recién tostado y molido. ¡De nueva cuenta la diferencia es abismal!

4. Precio. Si consideramos que los cafés que se usan para la elaboración de las cápsulas son de los más baratos, por su baja calidad, resulta que cada taza de café sale cara en su relación calidad-precio.

Sumado al precio de la cafetera y que no se pueden usar cápsulas de otra marca, nos podemos dar clara cuenta de que la comodidad nos sale cara.

5. Social. Los productores de cafés en cápsula frecuentemente aparecen en las noticias por todo el mundo acusados de explotar a los productores de café, pagándoles muy bajos precios por sus granos y obligándolos a cambiar sus cultivos de cafés de calidad por cafés menores.

6. Medio ambiente. Mientras el mundo se encamina a buscar nuevos sistemas de consumo que reduzcan los desechos, y sobre todo los difíciles de reciclar o de asimilar por la propia naturaleza, el consumo de café en cápsulas va en sentido contrario.

Aquí me despido por esta vez. Espero que esta información te sea de interés y utilidad.

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